Jeremías 18:6
En Jeremías 18:6 me enseña que Jehová tiene autoridad, pero también paciencia para moldear con cuidado. Él no trata a sus siervos como objetos desechables, sino que ve lo que pueden llegar a ser. Esa combinación de firmeza y ternura me ayuda a confiar en su disciplina. Su paciencia me ayuda a confiar en cada ajuste.
En Jeremías 18:6 me anima ver cómo puedo colaborar con el trabajo de Jehová. Cuando recibo un consejo, no quiero resistirme ni justificarme; prefiero preguntarme qué ajuste concreto debo hacer. Así demuestro que deseo que Jehová siga formando mi manera de pensar. Quiero que mi respuesta demuestre un corazón enseñable.
En Jeremías 18:6 aprendo que Jehová puede trabajar con una persona sin darla por perdida. La imagen del alfarero me enseña que un cambio de forma no significa que el material ya no sirva. Esto me anima a aceptar que todavía puedo cultivar una personalidad más agradable a Jehová. Así sigo siendo moldeable cuando Jehová me corrige.