Jeremías 22:3
En Jeremías 22:3 me impresiona la atención de Jehová hacia quienes podrían quedar sin defensa. Él no mide el valor de una persona por su posición social, nacionalidad o capacidad de devolver un favor. Su justicia está acompañada de compasión. Saber eso me da confianza en que Jehová ve con claridad situaciones de abuso que quizá otros pasan por alto.
En Jeremías 22:3 me motiva a intervenir de manera correcta cuando noto una injusticia que sí puedo aliviar. Tal vez no pueda resolver todos los problemas, pero puedo evitar comentarios discriminatorios, tratar con dignidad a un recién llegado o apoyar a alguien que está siendo aprovechado. Mi adoración se vuelve concreta cuando la rectitud se nota en la forma en que trato a personas vulnerables.
En Jeremías 22:3 aprendo que para Jehová la justicia no es una idea abstracta; se demuestra protegiendo a quien puede ser tratado injustamente. El mandato menciona al extranjero, al huérfano y a la viuda, personas especialmente vulnerables en aquella sociedad. Eso me impulsa a preguntarme si mi trato es igual de respetuoso con quienes tienen menos influencia o recursos.