Jesús resucita a Lázaro y fortalece la fe
Estas preguntas destacan la ternura con que Jesús trató a Marta y María, el poder de Jehová sobre la muerte y la dureza de quienes prefirieron oponerse al milagro antes que aceptar la verdad.
Preguntas y comentarios de la lección 86
Cuenta la historia de cómo resucitó Jesús a Lázaro.
3 comentariosLa resurrección de Lázaro mostró el amor de Jesús, la honra que le dio a su Padre y el poder de Jehová sobre la muerte.
Al llegar, Jesús se encontró con el profundo dolor de las dos hermanas. Al ver a María llorando desconsoladamente a sus pies, Jesús se conmovió tanto que él también rompió a llorar, demostrando el gran amor que le tenía a su amigo. A pesar de que Lázaro llevaba cuatro días muerto y Marta temía que ya hubiera mal olor, Jesús mandó quitar la piedra que tapaba la entrada de la cueva.
El momento de la resurrección fue impactante. Jesús primero oró en voz alta para darle la honra a su Padre y para que la multitud supiera que venía de parte de Dios. Luego, gritó con fuerza: “¡Lázaro, sal!”. Al instante, Lázaro salió caminando de la tumba, envuelto en vendas, y Jesús pidió que lo desataran para que pudiera irse a casa con sus hermanas.
¿Qué querían hacer los fariseos cuando se enteraron de la resurrección de Lázaro?
2 comentariosLos fariseos respondieron con odio, envidia y planes violentos en vez de reconocer el milagro.
En lugar de alegrarse por este milagro tan evidente, los fariseos se llenaron de odio y envidia. Al enterarse de que muchas personas estaban poniendo su fe en Jesús debido a la resurrección, se reunieron y comenzaron a planear en secreto cómo matar no solo a Jesús, sino también al propio Lázaro, para eliminar la prueba viviente del milagro.
Los fariseos querían acabar con la influencia de Jesús a toda costa. Su desesperación los llevó a pactar en secreto con Judas Iscariote, uno de los doce apóstoles, ofreciéndole 30 monedas de plata a cambio de que traicionara a Jesús y les indicara el momento oportuno para arrestarlo lejos de las multitudes.
Referencias bíblicas de la lección 86
Juan 11:11-14
En este pasaje, Jesús utiliza la expresión “Lázaro está dormido”. Esta es una referencia muy importante porque nos enseña cómo ve Jehová la muerte. Para los humanos, la muerte parece el final de todo, pero para Jehová y Jesús es como un sueño profundo del cual pueden despertarnos fácilmente mediante la resurrección.
Juan 11:33-35
Este texto es sumamente tierno. Aunque Jesús sabía perfectamente que iba a resucitar a Lázaro en unos minutos, ver el dolor de María y de los demás lo hizo llorar. La lección práctica es que Jesús comprende nuestro sufrimiento cuando perdemos a un ser querido; él no es indiferente a nuestras lágrimas, sino que siente el mismo dolor que nosotros.
Salmo 68:20
Esta profecía se cumplió de forma literal con Lázaro, demostrando que Jehová es el “Señor Soberano” que tiene el poder para librarnos de la muerte. Nos da la seguridad absoluta de que, en el nuevo mundo, Jehová usará ese mismo poder a gran escala para vaciar las tumbas y devolver la vida a millones de personas.
Lecciones prácticas para nuestra vida
Aferrarnos a la resurrección
La fe de Marta nos da un excelente ejemplo. Cuando Jesús le preguntó si creía que su hermano volvería a vivir, ella no dudó y respondió: “Yo creo que se levantará en la resurrección”. Nosotros también, cuando pasamos por el duelo, debemos aferrarnos con fuerza a la promesa de la resurrección para hallar consuelo y paz.
Confiar en el tiempo de Jehová
Aprendemos que los tiempos de Jehová son perfectos. Jesús no fue corriendo enseguida; esperó el momento adecuado para que el milagro diera la máxima gloria a Dios y fortaleciera la fe de muchos. A veces le pedimos ayuda a Jehová y parece que la respuesta tarda, pero debemos confiar en que él actuará en el momento más oportuno.
Cuidar nuestras motivaciones
La actitud de los fariseos y de Judas nos advierte contra el peligro de la codicia y el orgullo. Ellos vieron el mismo milagro que los demás, pero sus corazones estaban tan endurecidos por el deseo de poder y dinero que prefirieron planear un asesinato antes que aceptar la verdad. Debemos cuidar siempre nuestras motivaciones de corazón.
Dar siempre la honra a Jehová
Cuando Jesús oró antes del milagro, dio las gracias en voz alta para que la gente creyera que Jehová lo había enviado. Esto nos enseña la importancia de la humildad; cuando tengamos éxito en nuestro ministerio o recibamos bendiciones, siempre debemos dirigir la atención y el mérito a Jehová, nunca a nosotros mismos.
La historia comienza con una petición urgente de Marta y María porque su hermano Lázaro estaba muy enfermo. Aunque Jesús los quería mucho, esperó dos días antes de viajar a Betania, explicándoles a sus discípulos que Lázaro se había “dormido” en la muerte. Cuando Jesús finalmente llegó, Lázaro ya llevaba cuatro días sepultado en una tumba.